Han pasado ya dos semanas desde la operación. Antes, apenas podía andar más de diez o quince minutos sin que me doliese muchísimo, pero podía montar en bici, así que iba en bici a todos lados. Justo antes del ingreso, me fui hasta Shibuya, unos 12 km desde casa, a puro pedaleo porque sabía que iba a pasar mucho tiempo antes de poder volver a subirme a una.
Ahora estoy prácticamente encerrado en casa. Puedo andar con el bastón, pero muy poco, no mucho más que pasear pasillo arriba y pasillo abajo dos o tres veces al día. También puedo subir escaleras si voy despacio y de una en una, pero no conviene que lo haga muchas veces, así que subo a la planta de arriba de casa una o dos veces al día como mucho.
Esto va a ir para largo y tengo paciencia, pero también muchas ganas y muchas metas que cumplir según la hoja de ruta que los de rehabilitación me han dado:
- Poder ir hasta el konbini con el bastón. Esto ya implicaría salir de casa y dar un paseo de unos veinte minutos en total. Yo diría que en dos o tres semanas lo tendríamos.
- Poder conducir. Esto es curioso porque, aunque no pueda andar sin bastón, en un mes te dicen que puedes conducir el coche con normalidad.
- Poder recorrer distancias más largas: una media hora sin parar demasiado con el bastón, lo que me llevaría a poder ir a cualquier restaurante o tienda cerca de la estación. Esto en mes y medio, quizás, el objetivo es seguir usando bastón, pero evitar la cojera.
- Poder andar sin bastón distancias cortas. Quizás en dos meses.
- Poder andar sin bastón distancias medias. De tres meses en adelante.
- Poder ir hasta el gimnasio y hacer tren superior en máquinas, sin tener que coger peso, pero sí ejercitarme sentado. Las máquinas de hombro y pecho, y luego cables para bíceps y tríceps. Debería ser viable.
A partir de ahí, pues andar cada vez mejor sin bastón evitando cojear, para lo que quizás tenga que pasar medio año, hasta noviembre o por ahí.
Lo siguiente sería volver a coger la bici, que es de las últimas metas que se proponen porque es peligroso, no por el movimiento de pedaleo, que es inofensivo, sino por movimientos repentinos, en plan tener que frenar de golpe y apoyar la pierna, o por si te caes, que te puedes dislocar el invento.
Como meta final a largo plazo, para primavera del año que viene me subo el Takao con todos los que os queráis apuntar, ¡esperemos que siga sin haber osos, que cada vez andan más cerca de Tokio!

Suena bien.
Ánimo!!