Bueno, pues empieza el obon aquí en Japón, básicamente esto significa que la gran mayoría de la gente tiene una semana de vacaciones y en mi caso es la primera vez desde la operación de cadera que tengo tanto tiempo libre. Tiempo libre en condiciones, porque cuando volví a casa también descansé del trabajo, pero poca hostia podía hacer si no podía ni andar casi.
Total, que tampoco es que sea mucho tiempo, pero esta semana la voy a dedicar a retomar un poco todo lo que he aparcado estos meses por toda la movida. Lo primero es dar paseos, últimamente ya puedo estar más de una hora por ahí andando sin bastón y sin que me acabe doliendo demasiado. Los músculos de la pierna todavía están débiles, ahí cortaron la de Dios y está la cosa sin recuperar, pero ya no me duele la ingle como antes, es mucho más soportable y espero que con el tiempo deje de doler. Los paseos estos me dan la vida, os lo digo de verdad, ni calor ni hostias, me dan la puta vida.
Lo otro es tratar de avanzar más con el libro de «No hay Japón para tanto influencer«. En realidad nunca lo he dejado de escribir, cada día avanzaba un poco más, pero le falta el último empujón que lo deje ya listo para publicar. A ver si esta semana se lo puedo dar y dejo todo listo para las últimas revisiones, yo creo que está quedando bastante bien.
Y lo siguiente es hacer algo con la familia, claro, esto estaría por encima de todo lo demás aunque lo cuente aquí lo último. No es que esté en condiciones de hacer ningún viaje, no puedo estar mucho tiempo sentado con lo que ni trenes ni coches, pero a sitios más o menos cercanos si que podemos desplazarnos. Al Yomiuri, que lo tenemos cerca, a algún ryokan que aunque esté en el mismo barrio, es otra cosa pasar noche fuera de casa… a ver qué se nos ocurre.
Por cierto que últimamente me estoy replanteando lo de los vídeos de Instagram, ya sabéis que suelo coger reels que graban los influencers en Japón y desmiento lo que cuentan si creo que no es verdad. Al final muchos simplemente repiten como loros lo que han visto por ahí y ya está y no hacen más que contribuir a enfangar la imagen que se tiene de este país. Para lo bueno y para lo malo, ojo, que es curioso que mucha gente lo tiene hiperidealizado y otra lo odia a muerte. Yo trato de dar mi visión, que al final es que esto es mucho más normal de lo que se pretende, porque entre los ikigais por un lado y las máquinas expendedoras de bragas usadas por el otro, estamos arreglados.
El caso es que por una parte me da pudor arramplar vídeos que ha hecho otra gente y usarlos, que es lo que hago directamente, para hacer mis historias. Las cosas como son: les estoy usando directamente. Pero por otra, si yo sé que lo que se cuenta es mentira, ¿por qué me voy a estar callado?.
No sé, es un dilema que tengo últimamente.
Al final nos echamos unas risas de esta situación tan disparatada por la cual gente con miles y miles de seguidores vienen aquí dos días de vacaciones y mienten más que hablan a una audiencia ávida de estas chorradas. Y es una rueda que nunca para porque se copian entre ellos y al final lo que queda es una imagen absolutamente falsa del país.
En fin, con eso nos quedaremos: lo que yo hago no deja de ser humor y les falto mucho menos al respeto de lo que ellos lo hacen con lo que cuentan. Simplemente trato de dar mi visión haciendo mis putibromas, con peor o mejor fortuna, y si eso vale para que nos descojonemos del asunto, pues mira, ni tan mal.
Ala, y nada más. Que estoy de vacaciones y que ya tenía ganas.
Ala chavales, agur!
Me alegro de que vayas pudiendo dar paseos largos sin bastón. En nada estás sin dolor y sin bastón ni nada!
Lo de los influmierders que no te dé apuro, lo hacen entre ellos todo el tiempo. Encima lo tuyo es un servicio público de información de primera mano, no está pagado lo que haces!
Chau chau!
