Mucha de la gente que me rodea ya sabía que andaba con dolores raros en la cadera, pero cuando ya tuve el diagnóstico y se decidió que no quedaba otra que operar, tardé bastante en contarlo. Mi familia lo sabía, claro, y también había que cuadrar las fechas en la oficina así que mis compañeros se enteraron enseguida.
Pero dejé pasar algunos meses antes de que decidiese contarlo, digamos, que públicamente. Que no pasa nada, quiero decir que allá cada uno con sus cosas, pero pensé que probablemente alguien de los que me ven habría pasado ya por ese trago que me toca y, sin duda, la perspectiva de lo que va a a pasar será mucho más real si me baso en sus consejos y experiencias. Y así ha sido, ha habido quien me ha dicho lo que se viene y cómo afrontarlo, lo que conviene tener en casa… hasta me han mandado vídeos y hay quien ha sacado fotos a material que le han dado en sus hospitales y me las han enviado, material con recomendaciones, explicaciones…
Sin duda ha sido una buena decisión compartirlo porque, además, la conclusión a la que han llegado todos los que se han operado coincide: «si lo sé, me opero antes» y dime tu si eso no es la mayor motivación para seguir adelante con esto.
No sé hasta que punto podré hacer vida normal, probablemente no será buena idea volver a karate ni liarme a correr por ahí, la verdad es que ahora mismo me conformo con poder echar una carrera de vez en cuando detrás de mis hijos y cogerme un tren algún que otro fin de semana para subir al monte Takao a echarle fotos al momiji.
Ayer, un buen amigo que vive también en Tokio, me mandó un mensaje de ánimo, como tantos que he recibido últimamente y por los que estoy tremendamente agradecido. Pero lo que me llamó la atención es que acabó con un «dime qué necesitas» que hizo que me derrumbase completamente y rompiese a llorar durante un buen rato. Fue repentino, muy primario, desproporcionado… Quiero decir que no es que necesite nada en realidad, pero nadie me lo había preguntado y ese simple gesto enganchó de alguna manera con todo el mecanismo de engranajes y ruedas que se había ido posicionando durante todas estas semanas al otro lado del esternón y ya no hubo quien parase las lágrimas durante un buen rato.
«De momento nada, muchas gracias!», le contesté como si nada y después dormí como hacía mucho tiempo que no lo hacía.
Me estarás leyendo ahora. Muchas gracias, de verdad, pásate por casa algún día cuando vuelva del hospital y te enseño la cicatriz.
¿Y no es bonita la amistad?
y a ver que enseñas XD
Hola!! Ánimo. Como te comenté en Instagram yo corro 3 o 4 veces por semana, unos 80km al mes y todo va bien. De hecho he corrido en la 10K de la Zurich Rock&Roll de Madrid este pasado domingo. Y tras 19 años sigo sin problemas. La semana próxima paso la revisión anual pero viendo las RX de la semana pasada todo está en su sitio. Mucha fuerza!!!
Muchas gracias…. la verdad es que esto motiva muchísimo…
Sobre la cadera, descárgate esta app en tu movil: se llama Mi prótesis. Tiene consejos para antes y después de la operación. Está hecha por traumatologos del hospital de Galdakao. Tiene mil cosas que te pueden venir bien, desde ejercicios que hacer hasta precauciones que tomar en casa (quitar cables, cuidado con mascotas, etc). Yo no lo sabía, pero indican que se haga una revisión en el dentista antes de operarse. Una infección en una muela puede afectar la recuperación de tu cadera nueva.
Hola! si si, ya la tengo!! ya me la he mirado de arriba a abajo! Muchas gracias!